Desde el jueves 22 de octubre, se exhibe en estreno mundial el thriller de terror dirigido por James Watkins y protagonizado por Tom Rhys Harries en el papel principal de uno de los villanos más bizarros del DCU. El meteórico ascenso de Matt Hagen, de chico de la calle en Gotham City a actor promesa del cine, se ve trágicamente truncado cuando las acciones de un jefe del crimen local lo dejan horriblemente desfigurado. Abandonado por su equipo y sin nada que perder, Matt busca un tratamiento de vanguardia que, milagrosamente, le devuelve su aspecto anterior. Pero experimenta una serie de horribles efectos secundarios que transforman su cuerpo en arcilla viviente, sumiéndolo en una espiral destructiva de venganza que lo consume.
Género: Cómic, horror corporal
Origen: USA
Título original: Clayface
Año: 2026 Formato: 2D
Duración: 1 hora, 48 Min.
Calificación: R-17
Ficha Técnica:
Dirección: James Watkins
Guión: Hossein Amini, Mike Flanagan
Producción: James Gunn, Lynn Harris, Matt Reeves, Peter Safran
Música: Volker Bertelmann
Fotografía: Rob Hardy
Montaje: Jon Harris
Reparto:
Tom Rhys Harries (Matt Hagen / Clayface), Naomi Ackie (Caitlyn Corr), Max Minghela (John Borrelli), Sam Hazeldine (Chris), Tanya Moodie (Holly), Joana Ribeiro (Mia), Eddie Marsan, Daniel Betts, David Dencik
“Clayface” plantea la transformación de Matt Hagen desde un cruce entre daño emocional, terror corporal y recursos físicos de rodaje. Watkins y Rhys Harries han explicado que la película se apoya en prótesis, efectos prácticos y una Gotham marcada por corrupción y oscuridad para mostrar cómo el personaje pasa de la desfiguración a una pérdida gradual de control sobre su identidad. Watkins ha situado el arranque del conflicto en la caída de Matt y en su encuentro con Caitlin Koch: “La película trata sobre un intérprete prometedor, interpretado por Tom, que es una estrella en ascenso Le suceden cosas malas. Le cortan la cara y queda desfigurado, y su vida se desmorona. Ella intenta ayudarlo a arreglarse, tanto por dentro como por fuera”.

Rhys Harries ha apuntado que la relación entre ambos se mueve por varios registros a la vez: “Es muy interesante, ya que cruza muchos tipos diferentes de… relaciones”. Watkins anticipa que un tercer vértice altera ese equilibrio cuando entra en escena el personaje de Max Minghella, un policía de Gotham, prometido del personaje de Naomi Ackie. “Cómo se cruzan sus caminos es, probablemente, la clave emocional de la película”. Para Rhys Harries, la transformación funciona porque parte no sólo del impacto visual, sino también de una experiencia reconocible “El horror corporal funciona mejor cuando está vinculado a la emoción y a cosas con las que uno puede identificarse”, ha señalado.

El actor ha descrito a Matt como alguien que superó una infancia dura y logró abrirse paso hasta convertirse en un actor en ascenso, antes de perderlo todo: “Eso lo empuja a una zona bastante primaria, casi instintiva”. Y Watkins ha llevado esa idea a un terreno más amplio y lo ha vinculado con la reacción ante una injusticia. “Cuando sufrimos una injusticia, queremos justicia en cierto sentido, o queremos venganza”. El director añadió que la tecnología que lleva dentro interactúa con ese estado emocional y activa impulsos primarios. Rhys Harries lo resume así: “Él tiene una respuesta desproporcionada a las cosas que le ocurren”. El actor ha explicado que el maquillaje protésico alteraba su manera de moverse y de reaccionar frente a cámara: “Cuando estás en el set y no tienes tu propio rostro, simplemente sigue el instinto con eso”. Y ha contado que necesitó adaptar sus gestos para que atravesaran la prótesis. “Si una sonrisa está, digamos, al 30%, tenía que empujarla hasta el 80% para que se notara a través de las prótesis”.



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