El próximo encuentro del Cine Club del Cine Teatro Español, de Comodoro Rivadavia, tendrá como protagonista a «Comunidad Perforada», el documental dirigido por Leandro Lew y Matías Quinzio, una obra que, más de una década después de su estreno, mantiene intacta su vigencia al poner en discusión las consecuencias sociales del modelo extractivo en la Cuenca.
Estrenado en 2014, el film toma como eje a Comodoro Rivadavia, principal ciudad petrolera del país, para plantear una pregunta que atraviesa toda la obra: ¿cómo puede una región que produce miles de millones de dólares en petróleo y gas seguir conviviendo con profundas desigualdades sociales?
A través de una narrativa coral, el documental reúne testimonios de trabajadores petroleros, policías, sindicalistas, académicos, inmigrantes, referentes barriales, trabajadores sociales y vecinos, reconstruyendo un diálogo entre sectores que pocas veces encuentran espacios para escucharse.
La película retrata una realidad frecuente en América Latina: industrias extractivas capaces de generar un fuerte crecimiento económico, pero sin traducirse necesariamente en un verdadero desarrollo social.
Desigualdad, pobreza, alto costo de vida, violencia, corrupción, narcotráfico y ausencia del Estado aparecen como parte de un escenario complejo que el documental expone sin buscar culpables individuales, sino promoviendo la reflexión colectiva.
En una entrevista brindada durante el estreno de la obra, Leandro Lew explicaba el origen del proyecto:
«El objetivo del documental parte de esa interrogante, de por qué no hay un desarrollo social que acompañe ese crecimiento económico. Lo que pudimos comprobar es que se agravaron problemáticas sociales y, en algunos casos, surgieron nuevas».
El director señalaba además que la problemática trasciende a Comodoro Rivadavia.
«El documental está enfocado en el impacto social que tienen las industrias extractivas, en este caso el petróleo. No es un problema solamente de Comodoro».
Por su parte, Matías Quinzio remarcaba que el debate no debía centrarse en los salarios de los trabajadores petroleros, sino en el destino de la riqueza que genera el recurso. «El tema no es lo que cobra el petrolero, sino cómo se distribuye la riqueza que genera el recurso».
Y agregaba una de las ideas centrales que atraviesa toda la película: «La idea del documental no es decir que la culpa la tiene alguien en particular. Esto se soluciona con participación de la sociedad. Nuestra forma de aportar fue hacer este documental».
Uno de los principales valores de «Comunidad Perforada» es justamente esa construcción de un diálogo entre voces que habitualmente permanecen aisladas entre sí. El montaje hace convivir distintos testimonios como si todos los protagonistas compartieran una misma mesa de debate, invitando al espectador a sacar sus propias conclusiones.

A más de diez años de su realización, la obra continúa planteando interrogantes que siguen presentes en la agenda de la región y propone volver a pensar el futuro social, económico, cultural y ambiental de la Patagonia.
La proyección se realizará próximamente en el Cine Teatro Español, en el marco del Cine Club, ofreciendo una nueva oportunidad para descubrir —o revisitar— un documental que se ha convertido en una pieza clave para comprender las tensiones de una ciudad construida alrededor del petróleo y las deudas sociales que aún persisten.

