Desde las profundidades de la Patagonia argentina, la pasión de Darío Soto por la música afroamericana resuena con fuerza, consolidándolo como una voz auténtica del blues que mantiene viva la esencia de sus raíces sureñas.
Darío Soto es un nombre que resuena con fuerza en la escena musical argentina, especialmente en el ámbito del blues y el jazz. Originario de Comodoro Rivadavia, este talentoso músico ha dedicado su vida a explorar y rendir homenaje a los géneros afroamericanos, creando un estilo único que fusiona sus influencias con su identidad patagónica. «Siempre he estado tocando esta música negra, como se le dice, y trato de traer nuevas propuestas cada vez que puedo», afirma Soto en una entrevista en el programa Radio C, por Petroleros Jerárquicos Radio (106.1) y YouTube @sudestadacines.
Su acercamiento a la música comenzó en su infancia, influenciado por su padre, quien le inculcó el amor por los sonidos auténticos. «Escuchábamos música en cassette mientras viajábamos por el campo. Esa conexión familiar fue fundamental para mi desarrollo musical», recuerda con nostalgia. A medida que crecía, su curiosidad lo llevó a descubrir a los grandes pioneros del blues, como Muddy Waters y Robert Johnson, quienes se convirtieron en sus referentes.
A pesar de los desafíos que se enfrentó al ser un patagónico en un género predominantemente asociado a otras regiones, Soto encontró su camino. «Era difícil encontrar amigos que compartieran mi interés por el blues, pero mi pasión fue creciendo a medida que escuchaba a artistas como Elvis Presley y Chuck Berry «, explica. Con el tiempo, se convirtió en un talentoso intérprete de la armónica, lo que le permitió dar un giro a su carrera. «No solo canto, sino que también toco la armónica y la guitarra, lo que me ha abierto muchas puertas en el mundo de la música», añade.
«Después de muchos años de hacer versiones, estoy trabajando en un nuevo disco que tendrá solo temas propios. Es un proceso que he estado desarrollando durante tres años «, revela Soto, expresando su entusiasmo por compartir su voz y su mensaje a través de canciones originales. Este nuevo trabajo promete ser un reflejo de su evolución como artista y de su conexión con sus raíces.
A pesar de su éxito en Buenos Aires, Soto nunca olvida sus raíces y continúa llevando la bandera de la Patagonia en cada presentación. «Siempre quiero volver a Comodoro. No hay comparación con la energía de mi ciudad natal. Es un sentimiento muy lindo reencontrarse con los seres queridos y la gente que siempre te apoya», dice, mostrando su aprecio por su comunidad.
El músico también reflexiona sobre la percepción del blues en la sociedad. «A menudo, se asocia el blues con la tristeza, pero hay muchas vertientes dentro del género. Mi música busca combinar esa profundidad con ritmos alegres y positivos», enfatiza. Soto se esfuerza por desafiar las nociones preconcebidas sobre el blues, mostrando que este estilo musical puede ser tanto una forma de expresión profunda como una celebración de la vida.
Con una trayectoria rica y una conexión fuerte con su herencia, Darío Soto continúa dejando una huella en la música. Su historia es un testimonio de cómo la pasión y la dedicación pueden trascender fronteras, llevando la esencia del blues patagónico a audiencias que buscan autenticidad y emoción en cada nota.
La música de Darío Soto es un viaje que invita a todos a explorar las raíces de la cultura afroamericana, y su voz resuena como un faro de esperanza y creatividad en la escena musical contemporánea.


