29 abril, 2026
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La Orquesta Sinfónica de la UNPSJB: “Es un espacio de contención y de integración”

El director de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), Luis Miguel Acosta Rodríguez, repasó el origen y la evolución del proyecto que hoy integra a músicos de toda la Patagonia y se consolida como un espacio artístico regional de referencia.

La historia de la Orquesta Sinfónica de la UNPSJB comenzó mucho antes de su creación formal. Según relató su director, Luis Miguel Acosta Rodríguez, todo nació en 2016, cuando un grupo de músicos comodorenses —aficionados y profesionales— buscaba un lugar donde desarrollar su arte.

 “La orquesta se comienza a imaginar en 2016 con músicos de acá de Comodoro que carecían de un espacio donde desarrollar sus actitudes musicales”, recordó Acosta en una reciente entrevista a Radio C (Youtube @sudestadacines).  “Había músicos aficionados y profesionales que necesitaban un lugar”.

Un proyecto que encontró su primer hogar en el Museo del Petróleo

Entre las primeras dificultades, Acosta destacó la falta de espacios institucionales. Fue entonces cuando el Museo Nacional del Petróleo abrió sus puertas.

“Es un lugar muy significativo para nosotros. Fue el primer espacio institucional que nos recibió cuando otros lugares públicos nos cerraban las puertas”, destacó.

 Comenzamos a trabajar ahí a fines de 2016 y dijimos: “vamos a hacer esto en serio”.

Con un proyecto formalizado, se iniciaron las conversaciones con las autoridades universitarias de ese momento, entre ellas la ex vicerrectora Lidia Blanco. Finalmente, los ensayos se trasladaron al Aula Magna, donde se preparó el primer concierto oficial.

El 10 de junio de 2017, la Orquesta Sinfónica de la UNPSJB se presentó por primera vez en sociedad, poco después de un primer concierto regional en Las Heras, Santa Cruz. La resolución que le otorgó entidad institucional llegó semanas más tarde.

Un espacio regional, no solo comodorense

Con el tiempo, la orquesta se transformó en un verdadero núcleo de integración patagónica.

 “Es un espacio de contención para el potencial artístico de nuestros músicos, pero no solo de Comodoro. Tenemos gente de Corcovado, Playa Unión, Puerto Madryn, Gaiman, Caleta Olivia…”, explicó Acosta.

La diversidad geográfica convierte al proyecto en una de las pocas propuestas sinfónicas entre Trelew y Río Gallegos.  “Es totalmente regional. Para nosotros es maravilloso”.

Este año, además, la orquesta concretó una visita largamente postergada a la Sede Esquel de la UNPSJB.  “Era una deuda que teníamos con la universidad. Nos recibieron increíble”.

El desafío del financiamiento y la construcción institucional

Acosta no eludió las dificultades económicas que atraviesa la universidad y que, inevitablemente, se trasladan a la orquesta.

“Hoy los presupuestos universitarios están afectados y eso se traslada al presupuesto de la orquesta. Mucho se hace a pulmón”.

Sin embargo, destacó avances logrados gracias al compromiso de sus integrantes, como la compra de instrumentos a partir de actuaciones remuneradas.

También señaló la necesidad de visibilizar el trabajo sinfónico dentro de la institución:

“Una persona de la universidad me dijo una vez: “‘LuisMi, nosotros no sabemos qué hace una orquesta, ni cómo funciona. Explícanos y vamos a ir hacia lo que ustedes necesitan y lo que la ciudad se merece’”.

Músicos que viajan y sostienen el proyecto

Acosta subrayó el esfuerzo de quienes viajan desde otras localidades y, muchas veces, lo hacen con sus propios instrumentos, incluso con contrabajos de gran porte.

“Trasladar un contrabajo es muy difícil… y valoramos muchísimo el esfuerzo de quienes vienen desde Caleta Olivia o de otros puntos de la región”.

Una orquesta que crece y se adapta

La cantidad de integrantes varía según la época y las posibilidades de cada músico.

“Este año hemos llegado a los 30 o 35 músicos; en los mejores momentos llegamos a 50”, señaló.

La fluctuación tiene que ver tanto con la evolución musical como con la situación económica del país, ya que muchos integrantes trabajan ad honorem.