Un grupo de estudiantes de la ENERC sede Comodoro Rivadavia creó un cortometraje de animación 3D que revive una historia real de los años 90. Basado en el vínculo entre un perro y trabajadores petroleros, el film recorre paisajes locales, visibiliza el abandono animal y ya fue seleccionado en festivales nacionales e internacionales.
Por Marianela Reñones
Lo que comenzó como una anécdota familiar y una palabra cargada de identidad local, se transformó en «Petroka», un corto animado comodorense que hoy circula por festivales y conmueve a audiencias de todas las edades. Realizado por siete estudiantes de la ENERC Patagonia sede Comodoro Rivadavia, el film surgió como tesis final de la carrera de Realización Integral con Especialización en Animación 3D, y ya dejó huella en Bariloche, Neuquén y Puerto Madryn, con próximas paradas en Buenos Aires.
Las creadoras Abi Nahuelanca, Giuliana Capparelli y Valentina Núñez visitaron los estudios de Jerárquicos Radio para compartir en el programa Radio C, el detrás de escena de esta producción profundamente comodorense.
Una historia que nació del afecto y la memoria
“Una de mis pasiones son los perros”, compartió Giuliana, guionista del proyecto. “Esta historia me la contó mi mamá cuando yo era chiquita. Ella era enfermera en una planta petroquímica, y los trabajadores le contaban anécdotas. Esta fue una de ellas, y siempre la escribió. Me quedó grabada. Es muy emocionante”, recordó.
La historia fue adaptada para convertirse en una narración cinematográfica breve, de entre cinco y siete minutos. Fue una de las cinco seleccionadas entre cuarenta ideas presentadas por estudiantes de la carrera. La producción demandó cuatro meses de trabajo intenso, desde el desarrollo del guion hasta la postproducción final.
De chiste interno a nombre oficial: ¿por qué «Petroka»?
El nombre tiene un origen tan particular como entrañable. “En un viaje al Festival de Mar del Plata en 2023, uno de nuestros compañeros llevaba unos lentes muy de Petroka”, contó Valentina. “Empezamos a decirle así, en chiste. A ellos les fascinó la palabra, y cuando surgió la idea del corto, dijimos: ‘¿Y si le ponemos Petroka?’. Es muy comodorense. Además, la historia involucra a petroleros, así que terminó cerrando por todos lados”.
El grupo aclara que muchos compañeros de otras provincias no entendían el significado del término, e incluso creían que era el nombre de una perra, lo que terminó sumando valor a la ambigüedad.
Una historia contada sin palabras… pero con mucho que decir
Algo que distingue a Petroka es que no tiene diálogos hablados. La decisión fue tanto estética como práctica: “Nos pareció interesante que pudiera entenderse en cualquier idioma sin necesidad de subtítulos”, explicaron. “Además, como el corto se realizó en solo cuatro meses, nos ahorraba el tiempo de grabar voces”.
La ausencia de palabras llevó al equipo a trabajar intensamente con lenguaje corporal, expresiones y sonidos onomatopéyicos. “Es un desafío que igual te da mucho juego”, comentó Abi, una de las animadoras. “Se necesita pensar bien cada gesto para transmitir emoción sin hablar”.
Todo el proceso de creación se realizó desde cero: desde el diseño de personajes en dibujo 2D, pasando por el modelado 3D, la animación, el rigging (esqueleto para movimiento), hasta la edición final. Valentina se encargó de la dirección de modelado, y explicó que fue clave cuidar los detalles que reflejaran el paisaje, los oficios y la estética comodorense, dándole identidad al film.
“Petroka es un homenaje a los lazos humanos con los animales, pero también al territorio, a nuestras historias de ciudad, y a cómo recordamos incluso lo más simple como algo transformador”, coincidieron.
Presente y futuro festivalero
El corto ya fue presentado en Bariloche, Neuquén y Puerto Madryn, y está próximo a proyectarse en el festival BitBang y el Cartón en Buenos Aires. Aunque no pudieron viajar a todos los encuentros, el grupo celebra que su trabajo ya esté cruzando fronteras.
“Es muy lindo ver cómo la gente lo entiende y lo siente, aunque no tenga palabras”, compartieron. “Desde niños hasta adultos, todos conectan con algo. Eso es muy emocionante”.
Un mensaje que va más allá de la pantalla
Más allá de la calidad técnica, Petroka emociona porque rescata un mensaje universal: el abandono animal, la empatía, la memoria oral y la identidad territorial. En tiempos donde lo urgente muchas veces desplaza lo sensible, este corto demuestra que la animación puede ser una herramienta poderosa para contar lo local con alcance global.
Petroka no solo es un proyecto estudiantil: es una carta de amor a Comodoro, sus paisajes, sus trabajadores y sus historias que viven en el recuerdo… y ahora, también, en la pantalla grande.



